{"id":307,"date":"2016-03-15T20:59:52","date_gmt":"2016-03-15T20:59:52","guid":{"rendered":"http:\/\/esluzyvida.es\/?page_id=307"},"modified":"2016-03-15T21:15:32","modified_gmt":"2016-03-15T21:15:32","slug":"acompanar-a-jesus-en-su-oracion-dolorosa-en-gesamani","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/esluzyvida.es\/?page_id=307","title":{"rendered":"Acompa\u00f1ar a Jes\u00f9s en su oraci\u00f2n dolorosa en Getseman\u00ec"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><strong>Fr. Artemio V\u00edtores Gonz\u00e1lez, ofm<\/strong><\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-308 alignleft\" src=\"http:\/\/esluzyvida.es\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/maxresdefault-300x169.jpg\" alt=\"maxresdefault\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/esluzyvida.es\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/maxresdefault-300x169.jpg 300w, https:\/\/esluzyvida.es\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/maxresdefault-768x432.jpg 768w, https:\/\/esluzyvida.es\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/maxresdefault-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/esluzyvida.es\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/maxresdefault.jpg 1920w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>\u00a0<\/strong>\u00bfPara qu\u00e9 vienen los peregrinos a Jerusal\u00e9n? \u201cPara visitar los Santos Lugares y <em>para rezar<\/em>: \u201c<em>orationis causa<\/em>\u201d, dec\u00eda Egeria a finales del siglo IV (<em>Itinerario<\/em> 13,1). El <em>Papa Benedicto XVI<\/em>, a su llegada a Israel, el 11 de mayo de 2009, y, respondiendo a las pala-bras de bienvenida del Presidente de Israel, Sim\u00f3n Peres, lo confirm\u00f3: \u201cMe inserto en una larga fila de peregrinos cristianos a estos lugares, una fila que se remonta hasta los primeros siglos de la historia cristiana y que, estoy seguro, proseguir\u00e1 en el futuro. Como muchos otros antes que yo, <em>vengo para orar<\/em> en los santos lugares, a <em>orar<\/em> en especial por la paz, paz aqu\u00ed en Tierra Santa, y paz en todo el mundo\u201d.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><em>H<\/em><em>oy<\/em> el peregrino se queja \u201cde falta de tiempo\u201d para rezar. Hay en \u00e9l una contradicci\u00f3n: Por una parte quiere ver y visitar todo, pero, por otra, no tiene tiempo para el descanso y para la reflexi\u00f3n y por tanto para la oraci\u00f3n reposada. Nos asusta el sosiego y la meditaci\u00f3n. Son los problemas del hombre moderno. Recordemos el reproche de Jes\u00fas a Marta: \u201cT\u00fa te afanas y te preocupas por muchas cosas y sin embargo s\u00f3lo una es necesaria\u201d (Jn 10,41-42)\u201d. Adem\u00e1s, queremos hacer todo nosotros solos, olvidando que sin Jes\u00fas \u201cno podemos hacer nada\u201d (Jn 15,5).<\/p>\n<p>La Ciudad Santa, invita a la oraci\u00f3n: \u201c<em>Lauda, Jerusalem, Dominum!<\/em>\u201d. Rezan los jud\u00edos, los cristianos y los musulmanes. La primitiva comunidad de Jerusal\u00e9n se dedica-ba a la oraci\u00f3n: \u201cAcud\u00edan al Templo todos los d\u00edas con perseverancia y con un mismo es-p\u00edritu\u201d (Hech 2,46). La visita a los Santos Lugares supone orar ante la Tumba de nuestro Se\u00f1or, en el Calvario ante la Cruz de Cristo, orar a la Virgen Dolorosa, invocar al Esp\u00edritu Santo en el Cen\u00e1culo. Sin lugar a dudas el Lugar Santo que m\u00e1s llama a la oraci\u00f3n es <em>Getseman\u00ed: <\/em>el Huerto de los Olivos, la Bas\u00edlica, la Piedra de la Agon\u00eda, invitan a la oraci\u00f3n intensa, \u00edntima, sufrida, solitaria, a acompa\u00f1ar a Jes\u00fas en \u201cSu Hora\u201d, en su oraci\u00f3n dolorosa.<\/p>\n<p>Jes\u00fas recitaba, por la ma\u00f1ana y por la tarde, la confesi\u00f3n en el Dios \u00fanico, el \u201cShem\u00e1 Israel\u201d, \u201c<em>Escucha, Israel<\/em>\u2026\u201d (Dt 6,4-9), que es como el \u201ccredo fundamental\u201d de la fe jud\u00eda; rezaba dos veces al d\u00eda la oraci\u00f3n por excelencia, la <em>tefill\u00e1<\/em>, que era, y es, la obligaci\u00f3n religiosa del piadoso israelita, llamada tambi\u00e9n \u201c<em>Shemon\u00e9 esr\u00e9<\/em>\u201d (las 18 bendiciones). En la sinagoga, al concluir el culto, se recitaba la oraci\u00f3n aramea breve que se llama el \u201c<em>qad-dish<\/em>\u201d, \u201csantificaci\u00f3n\u201d, para santificar el Nombre de Dios. Hab\u00eda tambi\u00e9n una oraci\u00f3n que el p\u00edo israelita \u2013 y Jes\u00fas lo era \u2013 rezaba <em>hacia las tres de la tarde<\/em>, llamada \u201c<em>Minha<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Los Evangelios hablan de <em>la oraci\u00f3n frecuente de Jes\u00fas<\/em>: Oraba por la ma\u00f1ana (Mc 1,35), por la noche (Mt 14,23), pasaba toda la noche en oraci\u00f3n (Lc 6,12), oraba continuamente (Lc 5,16). No importaba <em>el lugar<\/em>: Durante su bautismo (cf. Lc 3,21.22), en el desierto (cf Mc 6,46.48), en el silencio de la noche, en la serenidad del monte, en la sinagoga \u2013acostumbraba a ir los s\u00e1bados a la sinagoga (cf. Lc 4,16) -, en el Templo. Jes\u00fas reza en <em>los momentos decisivos<\/em> de su vida y de su misi\u00f3n: Da gracias al Padre porque ha revelado su Reino a los peque\u00f1os (Mt 11,25-27) y porque ha resucitado a L\u00e1zaro (Jn 11,41-43); ora en la elecci\u00f3n de los Ap\u00f3stoles (cf Lc 6,12.13), en la confesi\u00f3n de Pedro en Cesarea (Lc 9,18-21), en la Transfiguraci\u00f3n (Lc 9,28.29), en el Cen\u00e1culo, la oraci\u00f3n sacerdotal de Jes\u00fas (Jn 17,1-27). Conocemos su oraci\u00f3n dolorosa en la Cruz, en \u201c<em>la hora nona<\/em>\u201d, las tres de la tarde, en el Calvario: \u201cPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d (Lc 23,46).<\/p>\n<p>Mar\u00eda, <em>como mujer<\/em>, no pod\u00eda tomar parte en las celebraciones y oraciones propias de los varones israelitas, pero s\u00ed pod\u00eda estar presente, participando en su intimidad de es-te encuentro con Dios que tiene lugar en la oraci\u00f3n. <em>Como madre de familia<\/em>, Mar\u00eda ten\u00eda el privilegio de encender las l\u00e1mparas y de recitar la bendici\u00f3n del principio del Shabat: \u201cBendito eres t\u00fa, Se\u00f1or del Universo, que nos has santificado por tus mandamientos y nos has dado el mandamiento de encender las l\u00e1mparas del Shabat\u201d.<\/p>\n<p>El peregrino que viene a Tierra Santa puede <em>imitar la oraci\u00f3n de Mar\u00eda<\/em>, tanto en la Anunciaci\u00f3n en Nazaret, como en la Ciudad Santa, en la cual la figura de Mar\u00eda est\u00e1 siempre presente: en las calles de Jerusal\u00e9n, en el Calvario y en el Santo Sepulcro, en el Cen\u00e1culo, en su Tumba vac\u00eda en el Valle del Cedr\u00f3n. Ella <em>es la Virgen en oraci\u00f3n, \u201cVirgo orans\u201d, <\/em>es sobre todo \u201cla mujer hecha de oraci\u00f3n\u201d, la que pone toda su confianza en el Se\u00f1or: El <em>Magnificat <\/em>es \u201cla oraci\u00f3n por excelencia de Mar\u00eda, el canto de los tiempos mesi\u00e1nicos\u201d, y \u201cse ha convertido en la oraci\u00f3n de toda la Iglesia en todos los tiempos\u201d (Pablo VI, <em>Marialis cultus<\/em>, 18). Mar\u00eda, que ha escuchado y puesto en pr\u00e1ctica la voz del Esp\u00edritu, ser\u00e1 siempre el modelo de la oraci\u00f3n del creyente<em>.<\/em> El <em>Ave Mar\u00eda<\/em>, en su doble aspecto de alabanza al Se\u00f1or y de petici\u00f3n, ser\u00e1 el prototipo de la oraci\u00f3n del cristiano, junto con el Padre Nuestro. Mar\u00eda, como dicen los orientales, es la \u201cHodoghitria\u201d, la que \u201cmuestra el Camino\u201d, que es Jes\u00fas, \u201cad Iesum per Mariam\u201d, regla suprema de la Mariolog\u00eda. Ella <em>ense\u00f1a el camino para ir a su Hijo <\/em>(cf. Jn 2,1-12) y, dada como nuestra Madre por Jes\u00fas en el Calvario, su intercesi\u00f3n se extiende <em>por toda la historia, <\/em>pues, despu\u00e9s de su Asunci\u00f3n al cielo, no ha abandonado su misi\u00f3n de intercesi\u00f3n (Cf. LG 62).<\/p>\n<p>Como imitador de Cristo, <em>San Francisco<\/em>, seg\u00fan sus bi\u00f3grafos, \u201cera todo \u00e9l no ya un hombre orante, sino un hombre hecho oraci\u00f3n\u201d (2Cel 95) y hab\u00eda pedido a los frailes que desearan sobre todo tener \u201cel esp\u00edritu de oraci\u00f3n y de devoci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la Cena Jes\u00fas sale <em>del Cen\u00e1culo<\/em>, baja con los disc\u00edpulos, atraviesa el torrente Cedr\u00f3n y llega <em>al Monte de los Olivos <\/em>(cf. Mc 14,26). Era un lugar donde Jes\u00fas iba a rezar muy a menudo, pues, como dice Juan, \u201ctambi\u00e9n Judas, el que lo entregar\u00eda, conoc\u00eda el sitio, porque Jes\u00fas se hab\u00eda reunido all\u00ed muchas veces con sus disc\u00edpulos\u201d (18, 2). Lucas escribe que Jes\u00fas \u201csali\u00f3 y, como de costumbre, fue al Monte de los Olivos, y los disc\u00edpulos le siguieron\u201d (22,39). Por eso la Bas\u00edlica de Getseman\u00ed se llama tambi\u00e9n \u201c<em>La Iglesia de la Oraci\u00f3n<\/em>\u201d.<\/p>\n<p><em> \u00a0 Getseman\u00ed<\/em> es \u201cel lugar especial de la oraci\u00f3n\u201d: Una plegaria intensa, dif\u00edcil, dram\u00e1tica. Seg\u00fan Mateo, Jes\u00fas \u201ccomenz\u00f3 a sentir tristeza <em>y angustia<\/em>\u201d (26,37). Marcos a\u00f1ade que sinti\u00f3 \u201c<em>pavor y angustia<\/em>\u201d y dijo a los disc\u00edpulos: \u201cMi alma est\u00e1 triste hasta <em>el punto de morir:<\/em> quedaos aqu\u00ed y velad conmigo\u201d (14,33s). Para Lucas la angustia mortal se manifest\u00f3 en \u201cel sudor que se hizo como gotas espesas de sangre que ca\u00edan en tierra\u201d (Lc 22,44). Otro t\u00edtulo de Getseman\u00ed es \u201c<em>la Iglesia de la Agon\u00eda<\/em>\u201d, \u201cde la lucha sufrida\u201d. Las palabras de la <em>Carta a los Hebreos,<\/em> que est\u00e1n escritas en el frontal de la Bas\u00edlica: \u201cEn los d\u00edas de su vida mortal, a gritos y con l\u00e1grimas, present\u00f3 oraciones y s\u00faplicas al que pod\u00eda salvarlo de la muerte\u201d (5,7), nos llevan directamente hacia su muerte en el G\u00f3lgota y son un buen ejemplo del <em>gran libro del sufrimiento<\/em>, de este mundo de dolor en el que vivimos, que acompa\u00f1a al hombre en todos los tiempos y en todas las partes del mundo. Muy a menudo tenemos miedo del sufrimiento y estamos tentados de abandonar todo, hasta al mismo Dios.<\/p>\n<p>Los \u201c<em>gritos y l\u00e1grimas<\/em>\u201d de Jes\u00fas manifiestan su encuentro con el <em>poder de la muerte<\/em>, cuyo abismo percibe en toda su profundidad y terror. El sufrimiento se hace cada vez m\u00e1s dif\u00edcil y por eso Lucas a\u00f1ade que \u00c9l, \u201csumido en angustia, <em>insist\u00eda m\u00e1s en su oraci\u00f3n<\/em>\u201d (22,44). La Carta a los Hebreos ve toda la Pasi\u00f3n de Jes\u00fas, desde el Monte de los Olivos hasta el \u00faltimo grito en la cruz, impregnada de la oraci\u00f3n, <em>como una \u00fanica s\u00faplica ardiente a Dios por la vida, en contra del poder de la muerte<\/em>. La Bas\u00edlica actual es obra del arquitecto Antonio Barluzzi. Las seis columnas delgadas que sostienen doce c\u00fapulas rebajadas, dan a entender la <em>postraci\u00f3n de Jes\u00fas sobre la Roca de la Agon\u00eda<\/em>, que est\u00e1 en el centro del presbiterio. El color viol\u00e1ceo de sus vidrieras nos muestra que es un lugar de recogimiento y de oraci\u00f3n. Aqu\u00ed Jes\u00fas experimenta \u201cla noche del esp\u00edritu\u201d en su gra-do supremo, \u201cla noche oscura del alma\u201d. En esta \u201chora de Jes\u00fas\u201d, dice <em>Juan Pablo II,<\/em> la s\u00faplica en Getseman\u00ed es \u201cla m\u00e1xima expresi\u00f3n de un sufrimiento que se traduce en ora-ci\u00f3n, y de una oraci\u00f3n que a su vez, conoce el dolor, acompa\u00f1ando el sacrificio anticipado sacramentalmente en el Cen\u00e1culo, vivido profundamente en el esp\u00edritu de Getseman\u00ed y que est\u00e1 para cumplirse en el Calvario\u201d (\u201c<em>Hynno dicto\u201d, La plegaria de Jes\u00fas en Getseman\u00ed, <\/em>13 Abril 1987, 6).<\/p>\n<p>Jes\u00fas \u201csuplicaba: Padre m\u00edo, si es posible, que pase de m\u00ed este <em>c\u00e1liz<\/em>\u201d (Mt 26,39). El c\u00e1liz del dolor es el sufrimiento causado por nuestros pecados. No es un esc\u00e1ndalo; <em>es un don de Dios<\/em>. Por eso, le dice a Pedro que se opon\u00eda: \u201c<em>El c\u00e1liz<\/em> <em>que me da el Padre<\/em>, <em>\u00bfNo lo voy a beber?<\/em>\u201d (Jn 18,11). Jes\u00fas, el Siervo de Jahv\u00e9, como hab\u00eda profetizado Isa\u00edas, es el inocente que sufre voluntariamente, experimentando en su humanidad la miseria y la so-ledad de los hombres y mujeres separados de Dios por sus pecados: \u201cEl Se\u00f1or descarg\u00f3 sobre \u00e9l la culpa de todos nosotros\u201d (Is 53,6). Y Pablo a\u00f1ade: \u201cA quien no conoci\u00f3 peca-do, le hizo pecado por nosotros\u201d (2Cor 5,21), pues \u201cCristo os am\u00f3 y se entreg\u00f3 por nos-otros como oblaci\u00f3n y v\u00edctima de suave olor\u201d (Ef 5,2).<\/p>\n<p>El Se\u00f1or est\u00e1 convencido que debe hacer la voluntad del Padre, aunque suponga dolor y sufrimiento: \u201cNo sea como yo quiero, sino como quieras t\u00fa\u201d (Mt 26,39). Y a\u00f1ade: \u201c<em>Pa-dre m\u00edo, si esto no puede pasar sin que yo lo beba, h\u00e1gase tu voluntad<\/em>\u201d (Mt 26,42). Es lo que hab\u00eda anunciado Jes\u00fas: \u201cAhora <em>mi alma est\u00e1 turbada<\/em>. Y \u00bfqu\u00e9 voy a decir? \u00bfPadre, l\u00edbrame de <em>esta hora<\/em>? Pero \u00a1Si he llegado a esta hora para esto!&#8230; Cuando yo sea levantado de la tierra, atraer\u00e9 a todos a m\u00ed. Dec\u00eda esto para significar de qu\u00e9 muerte iba a morir\u201d (Jn 12,27-31). No se trata, sin embargo, de un gesto de obediencia ciega. Es un acto de <em>amor a Dios Padre y amor a todos nosotros<\/em>. El Hijo se entrega a su Padre por nuestro amor y en nuestro lugar: \u201cMe am\u00f3 y se entreg\u00f3 a s\u00ed mismo por m\u00ed\u201d (Gal 2,20). La oraci\u00f3n de Jes\u00fas es una adhesi\u00f3n amorosa a la voluntad del Padre y una confianza absoluta en ser escuchado. Dios es para Jes\u00fas \u201c<em>Abb\u00e1<\/em>\u201d, su \u201cpap\u00e1\u201d (cf. Mt 11, 25), y se dirige a \u00c9l con el lenguaje de un ni\u00f1o a su padre, con el coraz\u00f3n lleno de confianza y de amor. Lucas a\u00f1ade: \u201cEntonces se le apareci\u00f3 un \u00e1ngel venido del cielo que le confortaba\u201d (Lc 22,43). El Hijo, en su oraci\u00f3n, busca siempre <em>el contacto directo con su Padre<\/em>, tanto en los momentos de felicidad y de serenidad como en el sufrimiento.<\/p>\n<p>El \u201cPadre Nuestro\u201d, la oraci\u00f3n que Jes\u00fas nos ha ense\u00f1ado, es la plegaria cristiana por excelencia, la s\u00edntesis de todo el Evangelio. Supone confianza, intimidad, comuni\u00f3n con el Padre en la oraci\u00f3n. Comportarse como hijos de Dios. Y para que nuestra plegaria no sea una simple f\u00f3rmula, dice Pablo a los G\u00e1latas y lo dice tambi\u00e9n a nosotros: \u201cDios ha enviado a vuestros corazones el Esp\u00edritu de su Hijo que clama: \u00a1Abb\u00e1, Padre!\u201d (Gal 4,6).<\/p>\n<p>El Se\u00f1or nos pide, aqu\u00ed en Getseman\u00ed, como a los Ap\u00f3stoles: \u201c<em>Velad y orad, para que no caig\u00e1is en tentaci\u00f3n; que el esp\u00edritu est\u00e1 pronto, pero la carne es d\u00e9bil<\/em>\u201d (Mt 26,41). Y que no sucumbamos ante el \u201cesc\u00e1ndalo de la cruz\u201d, porque el sufrimiento es una fuer-za salvadora. Por eso reprende a Pedro porque quer\u00eda oponerse a este proyecto (cf. Mt 16,23) e le impide usar la espada, pues &#8211; dice el Concilio &#8211; el Reino de Dios \u201cno se de-fiende con la espada (cf. Mt 26,51-53), sino que se establece dando testimonio de la verdad y prest\u00e1ndole o\u00eddo, y crece por el amor con que Cristo, levantado en la cruz, atrae a los hombres a S\u00ed mismo\u201d (DH 11). Jes\u00fas no ha venido a suprimir el dolor. Ha venido a <em>acompa\u00f1ar<\/em> nuestra aflicci\u00f3n con su angustia y a decirnos que, sufriendo con \u00c9l y como \u00c9l, encontraremos el alma que parec\u00eda que hab\u00edamos perdido a causa del sufrimiento. Jes\u00fas tiene en com\u00fan con nosotros \u201cla carne y la sangre\u201d, y es semejante a nosotros en todo, excepto en el pecado (cf. Heb. 4,14-16), y por eso puede preocuparse de los hombres: \u201chabiendo sido probado en el sufrimiento, puede ayudar a los que se ven proba-dos\u201d (Heb 2,14-18).<\/p>\n<p>En Getseman\u00ed est\u00e1 Jes\u00fas sobre la Roca de la Agon\u00eda, es un hombre ante el cual cualquier hombre se puede acercar con confianza, porque su agon\u00eda es nuestra agon\u00eda, su angustia es nuestra angustia, su sudor de sangre es nuestro sudor de sangre. Por eso no logramos entender el comportamiento de los disc\u00edpulos elegidos, sus fieles amigos, Pe-dro, Santiago y Juan: \u201cdorm\u00edan por la tristeza\u201d (Lc 22, 45), \u201csus ojos estaban cargados\u201d \u201cno hab\u00edan sido capaces de velar <em>una hora<\/em>\u201d con el Maestro (cf. Mt 26,43), y, ante el reproche de Jes\u00fas, \u201cno sab\u00edan qu\u00e9 contestarle\u201d (Mc 14,40). La somnolencia puede ser s\u00edmbolo del dominio de las tinieblas\u2026 Los Ap\u00f3stoles deb\u00edan haber acompa\u00f1ado a Jes\u00fas con su oraci\u00f3n, participar en su \u201chora\u201d de dolor. Ello exig\u00eda una apertura total hacia la voluntad de Dios, como hizo Jes\u00fas y dar la vida para la salvaci\u00f3n de todos. Quiz\u00e1s los Ap\u00f3stoles no estaban dispuestos a hacer esto o no ten\u00edan el coraje suficiente. \u00bfLo tenemos nosotros? \u00bfC\u00f3mo es nuestra oraci\u00f3n en Getseman\u00ed, acompa\u00f1ando a Jes\u00fas en su \u201c<em>hora de dolor<\/em>\u201d? Deber del cristiano es la <em>compasi\u00f3n<\/em>, <em>hacer compa\u00f1\u00eda<\/em> al Se\u00f1or que ha quedado solo y sumergido en un profundo dolor. Mar\u00eda, la <em>Madre Dolorosa<\/em>, ser\u00e1 nuestro modelo, pues comparte la compasi\u00f3n de su Hijo por los pecadores. Ella entr\u00f3 en la Pasi\u00f3n de su Hijo por su compasi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cAl finalizar la liturgia del Jueves Santo, <em>dec\u00eda el Cardenal Ratzinger<\/em>, la Iglesia imita el camino de Jes\u00fas trasladando al\u00a0Sant\u00edsimo desde el tabern\u00e1culo a una capilla lateral, que <em>representa la soledad de\u00a0Getseman\u00ed<\/em>, la soledad de la mortal angustia de Jes\u00fas. En esta capilla rezan los fieles;\u00a0quieren acompa\u00f1ar a Jes\u00fas en la hora de su soledad. <em>Este camino del Jueves Santo <\/em>no ha\u00a0de quedar en mero gesto y signo lit\u00fargico\u2026 Este camino lit\u00fargico nos exhorta a\u00a0buscar <em>la soledad de la oraci\u00f3n<\/em>\u201d (<em>El camino pascual<\/em>, Madrid 1990, 113).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5><a name=\"_Toc304887579\"><\/a><a name=\"_Toc304887480\"><\/a><a name=\"_Toc292655475\"><\/a><a name=\"_Toc285432330\"><\/a><a name=\"_Toc264540150\"><\/a><a name=\"_Toc264133559\"><\/a><a name=\"_Toc262638362\"><\/a><a name=\"_Toc262631917\"><\/a><a name=\"_Toc253328117\"><\/a><a name=\"_Toc253306946\"><\/a><a name=\"_Toc253306648\"><\/a><a name=\"_Toc244481386\"><\/a><a name=\"_Toc242236331\"><\/a><a name=\"_Toc229191690\"><\/a><a name=\"_Toc229108976\"><\/a><a name=\"_Toc222025344\"><\/a><a name=\"_Toc221941605\"><\/a><a name=\"_Toc221939183\"><\/a><a name=\"_Toc212254805\"><\/a><a name=\"_Toc416418777\"><\/a>Jes\u00fas, art\u00edfice de nuestra oraci\u00f3n<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jes\u00fas no s\u00f3lo ora a su Padre, sino que tambi\u00e9n ora por nosotros, nos <em>ense\u00f1a c\u00f3mo orar y escucha nuestra oraci\u00f3n.<\/em> Nuestra oraci\u00f3n \u2013 nos dice \u2013 debe ser constante y confiada, es decir, debemos tener la certeza de ser escuchados, como aparece en las par\u00e1bolas \u201cdel juez inicuo y de la viuda importuna\u201d (Lc 18,1-8) o \u201cdel amigo importuno que busca los panes\u201d (Lc 11,5-8). Para pedir con tenacidad hay que sentirse mendigo y pobre, porque \u201ctodo el que pide recibe\u201d (Lc 11,10). Ahora bien, no puede haber oraci\u00f3n de petici\u00f3n sin la fe: \u201cCualquier cosa que pid\u00e1is en vuestra oraci\u00f3n \u2013 nos dice Jes\u00fas -, creed que ya la hab\u00e9is re-cibido y la obtendr\u00e9is\u201d (Mc 11,24). La insistencia en la oraci\u00f3n forma parte de las ense\u00f1anzas de Pablo. Dice el Ap\u00f3stol: Hay que rezar \u201csiempre\u201d, \u201casiduamente\u201d, \u201csin desfallecer\u201d, \u201cnoche y d\u00eda\u201d, \u201ccon todo tipo de oraciones y s\u00faplicas\u201d, dando gracias \u201ccontinuamente a Dios\u201d. Hay que orar sobre todo en los momentos de dolor y de sufrimiento, y si no sabemos qu\u00e9 hacer, Pablo nos aconseja que invoquemos al Esp\u00edritu Santo, que es el Maestro y Gu\u00eda de nuestra oraci\u00f3n. \u00c9l \u201cviene en ayuda de nuestra flaqueza\u201d y cuando \u201cno sabemos pedir como conviene\u201d, \u201cel Esp\u00edritu mismo intercede por nosotros con gemidos inenarrables\u201d (Rom 8,26). Jes\u00fas, dice de nuevo la Carta a los Hebreos, fue \u201c<em>escuchado<\/em>\u201d por Dios \u201cpor su actitud reverente\u201d. \u201c\u00c9l, a pesar de ser Hijo, aprendi\u00f3 sufriendo a obedecer. Y, llevado a la consumaci\u00f3n, se ha convertido para todos los que obedecen en autor de salvaci\u00f3n eterna\u201d (5,8-9). S\u00f3lo as\u00ed acompa\u00f1aremos a Jes\u00fas en su oraci\u00f3n dolorosa en Getseman\u00ed.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fr. Artemio V\u00edtores Gonz\u00e1lez, ofm \u00a0\u00bfPara qu\u00e9 vienen los peregrinos a Jerusal\u00e9n? \u201cPara visitar los Santos Lugares y para rezar: \u201corationis causa\u201d, dec\u00eda Egeria a finales del siglo IV (Itinerario 13,1). El Papa Benedicto XVI, a su llegada a Israel, el 11 de mayo de 2009, y, respondiendo a las pala-bras de bienvenida del Presidente [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":155,"menu_order":3,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/esluzyvida.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/307"}],"collection":[{"href":"https:\/\/esluzyvida.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/esluzyvida.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/esluzyvida.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/esluzyvida.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=307"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/esluzyvida.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/307\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":316,"href":"https:\/\/esluzyvida.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/307\/revisions\/316"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/esluzyvida.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/155"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/esluzyvida.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=307"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}